Cuando un peruano triunfa, todos nos subimos al coche, le ponemos la bandera encima y lo proclamamos patrimonio de la nación. Así ha pasado con Sofía Mulanovich, deportista con un talento deportivo y capacidad económica bastante escasos en nuestro país: una tabla de surf cuesta, cuando menos US$ 300, mientras que una bonita pelota futbolera fácilmente alcanza los S/. 15. El caso de Kina Malpartida es similar: la mujer campeonó mundialmente en darle a puñetazos a otras mujeres, pero el Perú entero la alaba como si ver unos cuantos rounds de box fueran cosa de todos los domingos en América TV. Ni qué decir del deporte en el que medianamente triunfó Lucho Horna, el tennis, cuyo mínimo requerimiento -la raqueta- cuesta alredor de S/. 180.











