"La verdad es relativa (o no es absoluta)" es una afirmación absoluta. Recuerdo cuando se lo dije, en clase, a una profesora comunista. Su falta de respuesta fue una de esas pequeñas batallas ganadas que uno puede disfrutar durante la jornada.
En estos días, eso de que "cada uno tiene su verdad y hay que tolerarla" tiene una fuerza increíble. Sin embargo es gracioso como todos, en la vida cotidiana, damos todas las señales de no creernos nadita eso de que la verdad es relativa. Excepto en lo que nos conviene, claro.
De aceptar lo de la relatividad de la verdad, deberíamos de abrir los manicomios, despedir a los pisquiatras y psicólogos y respetar la "verdad" de tanto esquizofrénico que andaría suelto. Y me parece que Coelho ya proponía algo por esa ruta en "Verónica decide morir", cuando uno de sus personajes propone que quizá los locos son aquellos que viven fuera del manicomio.
En el periodismo, rama a la que soy muy cercano, tampoco se puede vivir esto de la "verdad relativa". Imagínese usted una noticia de un accidente que indique que no se podrá jamás conocer la verdad de lo ocurrido porque cada pasajero tiene su verdad, los policías tienen su verdad, los fotógrafos tienen su verdad y el mismo reportero tiene su verdad y todas esas verdades hay que respetarlas porque ninguna vale más que la otra. No tiene sentido, claro, pero es lo que nos hemos acostumbrado a creer en el día a día.
La ciencia, que ya en estos días también está jugando al partido de la relatividad, también apunta a una sola verdad absoluta: el origen del universo no depende de la perspectiva de cada investigador, sino que es UN solo hecho que hay que descubrir. Los componentes de la célula no dependen de la perspectiva de uno u otro investigador, existen independientemente de cuán profundamente llegue a conocerlos cada uno de ellos.
En un juicio, eso de decir "la verdad y nada más que la verdad" carecería de sentido, porque quien habrá de dar testimonio dirá "su verdad" sin que esta sea "la verdad" que esperan las partes.
El reclamo de una enamorada engañada no tendría valor alguno, cuando su enamorado no le falló, porque para él "su verdad" es que puede, bajo ciertos criterios, besarse con otras mujeres.
Hay infinidad de ejemplos para clarificar que la verdad es una sola y es absoluta, es decir rige para todo y todos. Nos guste o no, las manzanas, en la Tierra, caen a 9.8 m/s2.
Entonces, claro, queda la pregunta muy necesaria: Quid est veritas?










5 comentarios:
nada es absoluto es una verdad absoluta jajajajaja, y esa profe "comunista" debe ser la querida orietta, por qué no dices su nombre completo? o esa es una verdad no relativa?
esa frase es solo un juego ridículo de palabras, es como decir "todas las generalizaciones están equivocadas, incluso esta" o como decir "se pintan casas a domicilio"
la verdad tío, esto de los católicos contra la dictadura del relativismo me da risa, el papa hablando de dictaduras? qué buen chiste, viejo.
"Es preciso tener cuidado con la definición del relativismo, así, por ejemplo, no es relativismo aceptar que existen muchas opiniones acerca de las mismas cosas, esto es obvio y nadie lo ha negado. El relativismo aparece cuando a continuación decimos que dichas opiniones son verdaderas si a las personas que las defienden les parecen verdaderas."
Basta con ver rashomon.
Pues sí, fue Orietta... y fue divertidísimo verla contrariada a ella, usualmente tan segura de que sus pies aún la mantienen en pie.
Pues no, no es un ridículo juego de palabras, en un análisis lógico de la afirmación, sería una paradoja. Esto es (ascepción 3 de la RAE): Aserción inverosímil o absurda, que se presenta con apariencias de verdadera.
Pues ciertamente la Iglesia no es una democracia, porque Cristo no es presidente de ninguna república. "Mi reino no es de este mundo" (Jn 18,36) se le oyó decir.
La situación jurídica de la Iglesia no tiene nada que ver -y me sorprende tener que resaltar esto- con el problema del relativismo plantea lo que ya he explicado en el post y que no has rebatido: que el que diferentes personas, con opiniones diferentes, planteen que cada uno de ellos tiene una verdad personal, inherente y no relacionada con las otras es falaz. Porque la verdad es, inevitablemente, una sola. Desde ahí parte el intenso esfuerzo humano (antes de la aparición de la Iglesia) de "conocer" la verdad.
El declarar la inexistencia de una sola verdad es, cuando menos, un acto perezoso de declarar la batalla del conocimiento (humano y universal) perdida.
Imagino que não estejamos discutindo meramente para garantir a vitória das minhas ou das suas sugestões. Em vez disso, devemos lutar em defesa da verdade e de toda a verdade. (Sócrates)
Eso, eso, eso. Chavo dixit
Quid est veritas? vino veritas
sin conocer a la famosa orietta, (pero de tanto que akiles y fierro la nombran) me imaginé que se trataba de ella. ahora, esa es una verdad abasoluta, ¿o habrá que esperar que ella nos dé su parte también? quién sabe contestó algo, así es que me quedo con que no es absoluta tu verdad hasta que no nos llegue la suya, jajajaja
interesante post, dash. abres la posibilidad de considerar que tal vez la voz de quien discrepa contigo tenga validez, pero al final vuelves a cerrarte en que la verdad es una sola, ay contigo
Publicar un comentario