Montar bicicleta es divertido, fresco y, para los freakys ecologistas, es una movilidad que no contamina. Es decir, es el vehículo perfecto... si obviamos que sólo permite un pasajero con relativa comodidad. Aún así, es un medio de transporte eficiente y lo más importante: económico.
El último paro de trasportistas (21 y 22 de julio) me sorprendió por tres cosas: su escasa convocatoria entre los taxistas, lo bella que se ve Trujillo sin micros y que yo no era el único que se sobreponía a la ausencia de transporte público montando bicicleta. Y es que Trujillo aún es una ciudad relativamente pequeña, donde las distancias entre hogares y centros de trabajo o estudio no es tan grande como en, digamos, Lima. Así las cosas, con un adecuado sistema de ciclovías y con el apoyo tanto de las empresas privadas se podría adecuar sitios de parqueo para la tranquilidad de sus empleados ciclistas.
En vez de destinar dinero para campañas ambientalistas torpes, como letreros luminosos con fotografías en la Plaza de Armas, o cisternas especialmente pintadas, una excelente forma de promover una cultura ambientalista sería motivar el ciclismo como una actividad de transporte cotidiana. Con eso, se haría feliz a muchas ONGs ecologistas, que bien podrían apoyar la bondad de semejante proyecto. Y podrían hacerme feliz a mí, que no me importa la ecología pero me fascina manejar bicicleta.
Trujillo a pedal
David | 11:32 AM | | 2 comentarios
Si quieren algo más de info sobre ciclismo urbano, encontré este sitio que se ve interesante.
*Imagen obtenida del blog Sobre Inglaterra.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)










2 comentarios:
ciertamente trujillo es lindo sin transporte público. Y aunque no tenga una bici para movilizarme, mis converse aun tienen para rato en contra de cualquier paro.
P.D y si quemamos esa expo de fotos??
jajajaja... quememos al chato! xD
Publicar un comentario